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San Salvador 
 

Krisma Mancía

15 de Junio de 2009

 

Circo cultural

Quisiera no meter mi pata de gato en este ridículo  "Reality Show de Incógnitas" para encontrar al nuevo personaje que actuará y llevara las riendas de CONCULTURA. Quisiera, pero estoy indignada después de días esperando con expectativa  una respuesta concreta de parte del Presidente de la República, porque esto parece un circo de cuarta categoría donde se juega la cultura de un país con crueldad, indiferencia y subestimación.

 

Krisma Mancía

redaccion@centroamerica21.com

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Existe un tipo de mentirosos que se sienten incómodos entre la gente extraña y evitan la conversación y el encuentro con quien lo cuestiona, por lo tanto, tiende a tener el menor contacto posible con la víctima a quién le proporciona evasivas. Y si esto sucede hoy con el arte y la cultura, qué pasará mañana con otras cosas más serias y delicadas. ¿Qué se hará? ¿Dará la cara el mandatario, ordenará a su secretario de comunicaciones para que le dé largas al asunto? No tengo la mínima idea cómo hará para resolver problemas simples o complejos, pero lo que ahora se ve claro es que la cultura sigue reducida a respuestas mezquinas y procesos equívocos. También me da risa la farándula que asistió a la memorable reunión del 10 de junio. No queda más que deleitarse con el resumen de los hechos pseudo-culturales  que se dieron en los últimos quinde días, por supuesto que aprovecharé el formato circense.   

Payasos

Se abre el telón con la toma presidencial y el nombramiento de los funcionarios públicos. Malabares en la cuerda de equilibrio: el mundo artístico, cultural e intelectual del país impresionado por la ausencia del nombramiento del presidente de CONCULTURA. Discordias. Indignación. Rabieta. Los payasos en el ojo del huracán dan opiniones a la prensa. La prensa como siempre es subjetiva  y se publica en sus páginas los reclamos y los chambres con afán de encender el debate. Mientras tanto los proyectos quedan en pausa sin fecha definida para continuar con las actividades. Cold Case estaría feliz por abrir los expedientes de los proyectos abandonados por falta de una cabeza institucional. Cosa que indica que la cultura aún depende de una institución estatal y que sin él están perdidos. ¿No que los artistas no son dependientes del Estado, anarquistas, independientes de sistemas políticos y seres pensantes al servicio del pueblo que se proyecta al objetivo de despertar conciencia en la sociedad? El público se impacienta por ver sangre en el escenario. Nada sucede. Los payasos se quedan congelados antes de terminar el chiste para dar cabida al segundo acto.      

Magia

Consiste en que a un mago se le ocurrió la genial y la obvia idea de hacer una votación electrónica con sólo sacar nombres de un sombrero. Sale un conejo con un currículum y unos pocos payasos aplauden, pero otros se desilusionan más de lo que ya estaban  porque el conejo no es rosado ni verde ni blanco. El mago está preocupado. No hay aplausos del público asistente. Se le ocurre un truco de barajas, pero olvidó la baraja en el camerino. Va por la baraja. Los payasos se dan cuenta de la falta del mago en el escenario y miran con reproche al sombrero de los milagros. Entonces los payasos se divierten sacando conejos del sombrero. Conejo gris. Conejo amarillo. Conejo, conejo y más conejos se multiplican en las mangas de los payasos. Los payasos se desesperan, se enredan con tantos conejos saltando por aquí, por allá, por acá. Ninguno se da cuenta de que el máximo puesto cultural del país no es propicio para un artista, que CONCULTURA necesita a una persona que administre los recursos, bienes y servicios culturales con sabiduría y que, además, entienda las necesidades artísticas del desintegrado gremio cultural. Obvio que no serán los artistas, los intelectuales o los promotores culturales quines elegirán democráticamente a su representante cultural, sino que será el propio Presidente de la República quién apuntará con su dedo índice al desafortunado amigo íntimo que estuvo con él desde el jardín infantil de su campaña electoral. ¿Quién será el Presidente de CONCULTURA? ¿Será ese gatoconejo celestito que acaba de aparecer en el escenario o será esa oveja negra con apellido rimbombante que el mago encontró en su camerino? Los payasos y el público cantan una confundida ronda y tratan de presionar al Presidente de la nación para que  mueva su delicado dedo índice al ritmo al un tin marín. Sin embargo, y como es costumbre, no hay respuesta desde Casa presidencial y los payasos no encuentran la manera de apaciguar el abucheo del público impaciente que sabe que nunca existió un programa gubernamental de cultura en "el gobierno del cambio".   

Variedades

El mago volvió al escenario sin las barajas. Aplausos para el mago. Aplausos para los payasos. Se debe aplaudir, ya que los magos y los payasos viven del aplauso, se alimentan del grito eufórico de sus seguidores. Reverencias y agradecimientos del mago que tiene escondido bajo la manga a la oveja negra de la familia. Asombro de los payasos que asustados salen de escena. El mago presenta su acto suicida. Se convertirá, frente a la multitud, en un perfecto escapista. Cadenas por un lado. Candados por el otro. Una mujer rubia, que supuestamente entró al circo por casualidad y que pacientemente formó parte de los espectadores, comprueba de que el mago no haga trampa. Registra al mago para ver si no trae llaves en alguna parte íntima de su cuerpo. Mira si no hay compuertas secretas detrás del escenario. Afirma su satisfacción al no encontrar nada sospechoso detrás de las cortinas. Ovación del público que se desenfrenada al ver que la mujer levanta su camiseta blanca para mostrar orgullosa la parte superior de su cuerpo que está pintado con la bandera salvadoreña. El público se confunde, se quedan boquiabiertos al reconocer a la famosa y rubia presentadora de televisión nacional haciendo presencia física en el escenario circense. Toda esta emoción del público se confunde por el partido de fútbol del sábado. Por supuesto, en ese momento, el señor Presidente de la República de El Salvador dejo claro, a través de su comunicador de prensa, que para él la cultura es importante y que habrá diálogo entre artistas un día de la próxima semana, pero todos deben comprender de que la crisis económica requiere de más atención por el momento. Por supuesto que el Presidente soberano de la nación, democráticamente elegido el pueblo salvadoreño, recordó de súbito que debe mandar a comprar urgentemente una camiseta de la Selección y especifica que debe ser blanca con rayitas azules para sobresalir en la foto y que todos se den cuenta de que estuvo presente. El sábado al caer la noche fue de fiesta deportiva y nacional. El circo no funcionó ese día. "Cerrado por partido México-El Salvador", decía el cartel en la puerta cerrada de la carpa del circo. Alegría de payazos y magos. Aplausos y respetos porque es día feriado. La presentadora de televisión que tiene el cuerpo pintado con la bandera salvadoreña hace aparecer una pantalla gigante para embobar al público con la repetición de los goles del partido. La gente se levanta de sus asientos gritando un gol tan largo y unísono que se escucha hasta en México. Esto es cultura, señores. Mariachis toda la noche para que los jugadores de la selección mexicana y que no se le olvide a tribuna dar la espalda al himno mexicano, así aprenderán estos "cuates" a jugar sin dormir y a hablar castellano en tierra guanaca, ¿no?. Somos tan hospitalarios y tan honestos que nos sentimos orgullosos de olvidar al mago metido a puntapié por los payasos en una maleta. Minutos después, antes de que termine la repetición del partido memorable, triunfal de los salvadoreños, un payaso aparece con pijama, calzando pantuflas y se lleva la maleta.

Payasos acróbatas

 El show no termina ahí. Los magos se multiplican. Un mago hace rodar desde las oficinas de Casa presidencial el comunicado de que el lunes se hará una reunión con población artística para que entre ellos elijan democráticamente a su nuevo presidente cultural. Esto ya es el colmo de la vergüenza, un chiste, una burla porque no queda claro quiénes son los candidatos ni dónde será el sufragio. Tanta es la presión cultural que hasta la amistad de ciertos hacedores culturales se destroza y se toman la libertad de ventilar sus viejos rencores e intimidades al escribir articulitos en la prensa donde defienden a capa y espada sus pellejos. Los payasos procuran mantener a todo el mundo enterado vía e-mail de estos dos sucesos, consiguiendo que todos sepamos la baja calidad cultural que los salvadoreños tienen en el debate y en la interpretación de la realidad. Desde CONCULTURA, otro mago manda a un reducido grupo de amigos un e-mail revelando el nombre del hotel capitalino donde será la reunión. Y como todos los artistas tiene fama de comunicativos comparten la noticia entre sus pequeños y selectivos grupos de amigos, aunque nadie tiene ni la milésima idea de qué se hablará en dicha convocatoria.

Domadores de bestias

Segunda semana de la nueva gestión gubernamental donde el nuevo Presidente de la República se siente satisfecho de que su pronóstico futbolístico tuvo éxito, sin embargo no asiste a la reunión de artistas para escuchar propuestas, nombres de conejos y ovejas negras descarriadas. El Presidente jamás se pondrá al nivel bestial de este país que parece estar huérfano de intelectuales capaces de estar a la altura para proponer, pues el Presidente ya tiene la mala experiencia de tener hijo artista, desconocido nacionalmente pero que firmemente se considera artista visual, viviendo en la residencia presidencial. Los payasos acróbatas están siendo azotados por una lluvia de tomates y recurren al Sindicato de Magos y Payasos Anónimos (SIMPA, que funge como domador oficial de bestias bajo el auspicio de CONCULTURA) para que el público respete su libertad de expresión, su derecho de congregación y una limpia elección. No falta quién publique en su blog la rabiosa queja del malestar artístico. Los payasos no encuentran la salida de este atropello. "Mi favorito es esta oveja negra. Mírenlo, que bonito. Tiene ojos de ser una buena persona", exclamó un mago misterioso presentándose al SIMPA para proponer una opción. Se levanta la asamblea para volverse a reunir el miércoles 10 de junio del corriente a la misma hora, en el mismo lugar y con la misma gente con la excusa de que se debe convocar a un representante gubernamental y con la promesa de poner suficientes sillas para la tribu de artistas que supuestamente asistirán. Hasta este momento sólo se mencionan diez candidatos para la presidencia de CONCULTURA. Silencio de payasos. Silencio del mago. ¡Silencio del SIMPA!

Pantomima y final del primer tiempo.

El jueves un mimo aparece en el destartalado circo para pedir trabajo. Pocas saben a ciencia cierta qué pasó el miércoles en la aparatosa e intrigante reunión cultural. El mimo está enterado levemente de que el encuentro cercano entre los artistas  fue un choque de contrariedades, ambigüedades, intereses, desorden, golpes bajos, mordidas, protestas y gritos. Ahora, el mimo confundido, no sabe si dejar su oficio artístico por otro más productivo como estudiar periodismo en una universidad privada o si ponerse a trabajar en serio por amor al arte. Lo mejor para el mimo es escurrirse delicadamente y autoproponerse entre los treinta seis candidato a la presidencia de la próxima, nueva y renovada Secretaria Nacional de la Cultura. (Este último dato fue proporcionado por propio Presidente de la República en un comunicado de prensa donde expresaba que CONCULTURA desaparece para convertirse en Secretaria. ¡Asombro de monadas!). Total que cada tigre hace con sus rayas lo que quiere, incluso darle zarpazo a su abuelita para obtener  una rebanada del pastel. ¿Y el Presidente de la República qué hace con este circo? El señor Presidente está bien, gracias por preguntar, pero ahora lamenta por la terrible derrota que sufrió la Selección salvadoreña de fútbol ante Honduras. Vaya cultura presidencial tenemos. ¡Y que siga el circo. La función debe continuar! Voy por mis palomitas de maíz para ver en que termina la florida idiosincrasia cultural.

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