| -¿Qué nivel de participación tuvo la APES en la elaboración de las propuestas entregadas a Mauricio Funes, sobre temas de periodismo y medios de comunicación? Diálogo Social Abierto es una iniciativa que surge de un partido político, que dentro de todos los temas llevados a consulta incluyó este dedicado a las comunicaciones. Fuimos invitados como asociación de periodistas, como un gremio profesional, abierto y pluralista, decidimos participar. Nos pareció interesante que un partido político se preocupara por crear los inicios de una política pública en el tema de las comunicaciones. -¿Política Pública? -Aquí es donde está la confusión. Una política pública no necesariamente implica controles en el sentido que se le está dando. Implica, más bien, decisiones tomadas por el estado y consultadas con los diferentes sectores para crear las condiciones necesarias de ejercicio de determinados derechos en un marco democrático. Toda política pública tiene que pasar por todos los sectores. Eso es así en toda sociedad democrática. -Entonces ¿ustedes firman la propuesta? -APES decide participar y da su aporte principal en una de las mesas, no en el documento total, porque este es el producto de una diversidad de entidades. Se instalan cinco mesas, cada una con un tema específico que son los cinco capítulos que aparecen en el documento. El primer capítulo, que se refiere al acceso a la información pública, es nuestro aporte a ese documento. El resto de los capítulos que aparecen en el documento no son necesariamente los puntos de vista de APES, ni mucho menos el documento entregado. -¿Ni la dedicatoria al "futuro presidente"? -No, eso es responsabilidad de la coordinación de la mesa. Nosotros vamos como invitados a dar un aporte, porque todos esos puntos deben ser discutidos, y se deben discutir con un gobierno de ARENA o del FMLN, sobre todo lo que tiene que ver con una ley de acceso a la información pública. -Lo de la ley de acceso a la información me parece muy claro y no creo que sea mayormente discutible. Pero sí es muy discutible lo que tiene que ver con el código de ética. -Como te repito, hubo una diversidad de sectores que aportaron. Nosotros no participamos en esa mesa y en el punto de la creación y aplicación de la ley de ética no coincidimos con el documento. Un código de ética ya lo tenemos los periodistas. La APES lo tiene desde principios del 2000, no es necesario crear uno nuevo. Ya está, también, el mecanismo para establecer sanciones morales si el periodista excede los controles éticos. No hay punición, porque la ética es los principios del individuo. No es necesario crear un código de ética y no es necesario estar pensando en meter a la cárcel a los periodistas. -¿Solamente "no es necesario"? -No se debe. Porque entonces entramos en contradicción con el principio universal de la libertad de expresión. Pero sí se deben potenciar los mecanismos de sanción moral, y que los periodistas entendamos que no somos absolutos ni omnipotentes. De ahí también una figura como la del ombudsman, que también aparece en el documento. -Pero el ombudsman surge dentro de los mismos medios de comunicación, no por orden gubernamental. -Claro, son los medios y los periodistas los que debemos trabajar por crear esa figura. Otra es la de las estructuras sociales. ¿Quién estaría en contra de organizarse para defender sus derechos como consumidores de medios? Aquí quiero hacer otra separación. No hablamos de otras estructuras que tenemos como referentes del chavismo, que son pequeñas hordas que vienen a enfrentarse de choque contra los medios de comunicación y con una estructura ideológica política de frente, para exigirle al medio que tome una línea editorial distinta. Yo no estoy pensando en eso. -Ahora, volviendo a la entrega de las propuestas. ¿Fue un evento sobre periodismo, medios y comunicación, o fue un evento político? -El de la entrega fue un evento político. En un inicio, nosotros somos llamados como observadores y aportadores en esta parte de la Ley de acceso a la información. Luego, al momento de la entrega del documento, si tú ves, yo no estoy ahí. En términos de diplomacia eso tiene su lectura. Porque fue un evento político, la mesa misma es una asignación de un instituto político. |