| El tiempo de los republicanos en el poder con su respectivo desgaste, dificultades económicas y guerra en Iraq son algunos de los aspectos que, según las personas consultadas, propiciaron la victoria de Obama, aunque con algunos matices. Para el caso, el economista Claudio de Rosa considera que la crisis financiera jugó en contra de los republicanos (no por ser de derecha, sino por ser quienes detentan el poder): "Indudablemente. Cuando hay crisis económica, de la magnitud de la de Estados Unidos en estos momentos, es tiempo de oposiciones, siempre la oposición va a estar en mejor condición. Eso se ve en diversos países del mundo, donde hay gobiernos de izquierda, están avanzando con rapidez los grupos políticos de derecha; y donde hay gobiernos de derecha tienden a avanzar los grupos políticos de izquierda. Y aunque en Estados Unidos no se puede hablar de izquierda y derecha, sí podemos hablar de oposición", aseguró el economista de origen chileno. Un tanto diferente es la lectura del analista Salvador Samayoa: "Muchos dicen que es por el desgaste, o por la crisis. Yo creo que, fundamentalmente, es porque Obama fue muy buen candidato y ha entusiasmado, sobre todo, a los jóvenes de los Estados Unidos que han acudido a votar en cantidades sin precedentes en la historia política de los Estados Unidos". Por su parte, el experto en política internacional Napoleón Campos, considera que fue la suma de muchos factores la que determinó el resultado: "Está claro que esta combinación (guerra en Iraq, crisis financiera monetaria, crisis inmobiliaria, crisis energética, crisis alimentaria) le está pasando factura al presidente Bush", asegura. Un grave problema para Obama: la crisis económica En el tema de la crisis económica, parece que la conjunción de la victoria de Obama y del partido Demócrata en el Senado y la Cámara de Representantes es bien vista, ya que representaría un rasgo de confianza, por parte de los votantes, que podría contagiar a los inversores. Sin embargo, nadie asegura que las cosas vayan a ir por camino fácil y recto. "El próximo presidente va a tener un problema grave. Pero con el apoyo del Congreso, que trabaja muy de cerca con la Casa Blanca, y podría ser más cercano con Obama, podría haber algo más de facilidad, porque la gente en general va a tener más confianza dado que le está dando un apoyo muy fuerte. Y eso es fundamental para que una economía pueda salir adelante, confianza, no es otra cosa", argumenta de Rosa. El también economista Luis Membreño no opina diferente. "Es una situación muy complicada. Van a tener que tomar muchas medidas todavía, se les están acabando los instrumentos de políticas tanto a la Reserva Federal como al Tesoro. Tendrán que ser creativos y generar confianza rápidamente para que esto pueda generar un impacto positivo en la percepción que tengan los inversionistas y los habitantes en los Estados Unidos, para reactivar el consumo, el crédito y reactivar de esa manera la economía. El hecho del cambio puede generar bastante confianza si Obama toma decisiones rápidamente, en los primeros cien días, de lo contrario se le podría complicar el gobierno". Membreño reconoce que la victoria total demócrata representa un cheque en blanco para Obama, al que le están dando todos los instrumentos para que actúe, razón por la que tiene "que ser lo suficientemente responsable y humilde para poder tomar todo este poder y emplearlo bien y llenar las expectativas de la población que deben ser muy grandes para el voto que le han dado", asegura. Obama generó cierto escozor en los grandes empresarios norteamericanos cuando anunció que, de ganar la presidencia, aumentaría los impuestos a la clase alta. Luis Membreño explica que "si él entra los primeros días con incrementos de impuestos en una situación recesiva no es lo más adecuado. Pueda ser que él se tome un tiempo y que en realidad genere confianza a nivel de toda la población y que luego venga con los incrementos de impuestos. El timing va a ser muy importante en esto". Oportunidad de diálogo En cuanto a la situación política internacional, Salvador Samayoa prevé que, con el gane de Obama, haya "más distensión, más diálogo, más liderazgo constructivo de los Estados Unidos y mejores perspectivas para la paz mundial. Si él dice que va a dialogar con regímenes que son hostiles a los Estados Unidos, eso está bien, creo que lo tiene que hacer". Benjamín Cuéllar, director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), espera que "por el bien de la humanidad, se reparen los daños causados por Bush: haber invadido países, la muerte de personas inocentes, destrucción de patrimonio cultural, trastocar los estándares de derechos humanos, el uso de la tortura como algo legítimo, la guerra preventiva y todas esas cosas", afirma el activista pro derechos humanos. Por su parte, Campos también cree que el mundo se verá más relajado, y manifiesta que "esa distensión podría empezar a partir de grandes entendimientos, de nuevos entendimientos, sobre este crisis financiero-monetaria, sobre poder alcanzar entre la Unión Europea y Estados Unidos -yo diría Asia Pacífico, también- importantes entendimientos sobre energías alternativas, y quisiera pensar también que podrían haber grandes entendimientos sobre encontrar soluciones efectivas al terrorismo internacional. A partir de ahí, no me hago otras expectativas. A mí me parece que Obama no tiene un expediente que haya que reconocerle sobre temas latinoamericanos". El Salvador: afectado indirectamente ¿Se verá El Salvador afectado, para bien o para mal, a corto o mediano plazo, tras la victoria de Barack Obama? El empresario y ex presidente de FUSADES Ricardo Hill Argüello tiene un deseo claro y tajante: "Lo que yo espero es que no llegue a ser alguien como Carter, porque él fue un presidente nefasto y le causó grave daño a El Salvador y a Estados Unidos", afirmó. Luis Membreño manifestó que "El Salvador se va a ver afectado en el sentido de que va a haber un impasse en Estados Unidos entre ahora y la toma de posesión en enero. El Salvador tendrá que ver cómo se mueve, como país, porque vamos a necesitar apoyos financieros del FMI, del BID, probablemente algún acuerdo con la Fed, algún acuerdo bilateral con el Tesoro de Estados Unidos, y eso se puede complicar un poco por el ínterin entre una presidencia que sale y una que entra". De Rosa está de acuerdo en que El Salvador se verá afectado "indirectamente, por el hecho que si se demora más en salir la economía de los Estados Unidos, también nosotros vamos a tener un período de desaceleración más largo. En términos de relaciones, no creo que vaya a haber mayor cambio, porque la política de los Estados Unidos es de gobierno a gobierno, de país a país, miran ellos otro tipo de intereses, no las políticas locales". La Vice presidenta de El Salvador, Ana Vilma de Escobar, cree que "se va a poner en la agenda algunos temas que son muy importantes para los salvadoreños. El tema migratorio es fundamental, pero no solamente ese, si no el enfoque en la relación con América Latina, que creemos que debe fortalecerse. Entendemos que durante la campaña este tema no ocupó las primeras páginas, pero estamos seguros que al pasar la elección, este tema estará en la agenda del futuro presidente de los Estados Unidos", dijo. Lo que si nadie cree es que el triunfo de Obama tenga alguna incidencia en el momento electoral que está viviendo El Salvador. Samayoa piensa que "por unos días va a haber quienes quieran llevar agua a su molino aquí. Pero eso no tiene fundamento, y no creo que vaya a durar ni que vaya a tener un impacto". Similar es la opinión de Campos, quien asegura que "si lo hacen -pretender vincular ambas situaciones-, me parece que estarían cometiendo un error de interpretación. Yo no veo ninguna relación. Quiero decirlo de manera general: cada transición es propia de una nación, el sentido de cambio es particular en cada nación. Y esto no es teoría, estoy hablando de cómo se da la realidad. Me parecería un paralelismo muy forzado vincular lo que está sucediendo en Estados Unidos, la era que se está abriendo, con las expectativas que hay acá", expresó el politólogo. |